Estos son los errores más comunes y frecuentes del Piloto de Drones. Controlar el estado de la atmósfera es esencial.
Errores más comunes de los pilotos de drones
No comprobar las condiciones antes de volar. Viento, lluvia, visibilidad, temperatura y estado de la batería pueden cambiar completamente la seguridad del vuelo.
No revisar el espacio aéreo. Volar sin comprobar previamente las restricciones y zonas geográficas aplicables puede llevar al piloto a entrar en un espacio donde el vuelo está limitado o prohibido.
Despegar sin revisar el dron. Hélices dañadas, batería mal colocada, sensores sucios o una actualización pendiente pueden provocar problemas durante el vuelo.
Confiarse demasiado por la experiencia. Haber realizado muchos vuelos no elimina los riesgos. Precisamente la confianza puede hacer que el piloto reduzca las comprobaciones previas.
Volar demasiado cerca de personas. Mantener una distancia adecuada y evitar poner a terceros en una situación de riesgo es una de las cuestiones fundamentales de cualquier operación.
Perder de vista el dron. En operaciones en las que debe mantenerse el vuelo dentro de la línea de visión, alejar demasiado el dron puede hacer que el piloto pierda capacidad para reaccionar ante un problema.
No controlar la batería. Esperar hasta que aparezca un nivel crítico para regresar es un error. El piloto debe reservar suficiente batería para el regreso y para afrontar imprevistos.
Volar mirando únicamente la pantalla. La aplicación proporciona mucha información, pero no sustituye la observación directa del entorno.
No tener previsto qué hacer ante una emergencia. Antes de despegar conviene saber dónde se podría realizar un aterrizaje de emergencia y cómo actuar ante pérdida de señal, fallo de motor o comportamiento anómalo.
Subestimar el viento. Puede haber condiciones aparentemente tranquilas a nivel del suelo y encontrar viento considerable a mayor altura. Además, regresar contra el viento puede consumir mucha más batería de la prevista.
No actualizar los conocimientos. La normativa, las zonas de vuelo y las características de los equipos cambian. Un piloto responsable debe mantener actualizados sus conocimientos.
Volver a volar después de un golpe sin revisar el dron. Un impacto aparentemente pequeño puede haber producido daños en motores, brazos, hélices o sensores que no son visibles inmediatamente.
Los errores más peligrosos no suelen producirse durante una maniobra complicada, sino antes de despegar, cuando el piloto no comprueba correctamente el entorno, el equipo, la batería y las condiciones de la operación.









